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lunes, 4 de febrero de 2019

PREBIÓTICOS


PREBIÓTICOS
Consumir prebióticos no solo favorece la flora intestinal sino que mejora la absorción de ciertos minerales y la síntesis de vitaminas del grupo B.
El consumo de prebióticos, si bien no como los conocemos actualmente, se remonta a la dieta homínida, básicamente vegetal y anterior al género Homo. Posteriormente, a pesar del aumento del consumo de carne y otros alimentos, no se abandonó el consumo de frutos, semillas y tubérculos, lo que ha dado lugar al modelo omnívoro propio de nuestros días.

Los prebióticos están constituidos por moléculas de gran tamaño que forman parte de la fibra alimentaria, en su mayoría hidratos de carbono (oligo y polisacáridos) que son fermentados por la flora intestinal. No todas las fibras tienen actividad prebiótica.
Son sustancias no digeribles de los alimentos que promueven el crecimiento y la actividad de bacterias beneficiosas para el intestino.

Un prebiótico se define por tres características:
  1. Ha de ser una sustancia que no se degrade ni se absorba durante su tránsito por el tramo digestivo superior (estómago e intestino delgado).
  2. Debe sufrir una fermentación bacteriana una vez alcanzado el colon.
  3. Esta fermentación ha de ser selectiva, es decir, favorecer la actividad y la proliferación de determinadas bacterias intestinales que ejercen efectos beneficiosos para la salud del huésped (bifidobacterias y lactobacilos).
Se diferencian, pues, de los probióticos en que estos proporcionan bacterias exógenas vivas a la microflora, mientras que los prebióticos favorecen el crecimiento de estas bacterias a base de aportarles diferentes sustratos.
Su acción tiene lugar en el intestino grueso o colon, donde las bacterias de la microbiota intestinal fermentan los prebióticos alimentarios.

FIBRA


FIBRA
La principal fuente de fibra alimentaria son los alimentos de origen vegetal: hortalizas, frutas, cereales y semillas. Deben ser naturales, porque los enriquecidos con fibra no sirven. Además, hemos de tener en cuenta el alimento en su totalidad, y valorar también la forma de cocinarlo.
La fibra no solo alimenta a la microbiota, sino que tiene muchos otros beneficios, entre ellos:
  • reduce el tiempo de tránsito intestinal e incrementa el volumen de las heces
  • mejora el estreñimiento
  • la mayoría es fermentable por la flora del colon
  • reduce la absorción del colesterol a nivel intestinal y el colesterol en la sangre
  • disminuye la absorción de glucosa en el intestino


TIPOS DE FIBRA
Tiempo atrás se hablaba de fibra soluble y no soluble, pero ahora se habla más de fibra fermentable y no fermentable. En general, la soluble es más fermentable, aunque hay algunas no solubles que también lo son. Veamos las diferencias entre unas y otras:
1. Fibras solubles
Se disuelven en agua y, en contacto con ella, forman un gel viscoso que desacelera el tránsito intestinal, mantiene la sensación de saciedad y aumenta la absorción de agua.
Gomas, pectinas, mucílagos o betaglucanos son fibra soluble.

2. Fibras insolubles
No se disuelven en el agua y fermentan parcialmente en el intestino grueso. Al retener agua y no disolverse, forman una mezcla poco viscosa que incrementa el volumen de las heces y acelera el tránsito intestinal.
Las ligninas y la celulosa son de este tipo.

3. Más o menos fermentables
Las fibras fermentables son aquellas que las bacterias utilizan como alimento: la transforman y producen sustancias beneficiosas para nuestro organismo. Pueden ser poco fermentables, parcialmente fermentables o muy fermentables:
  • Poco fermentables: fermenta menos del 10%, por ejemplo la lignina y la celulosa.
  • Parcialmente fermentables: fermenta hasta en un 70%, como es el caso de algunas celulosas, la goma agar-agar y el mucílago de la semilla de Psyllium.
  • Muy fermentables: fermentan en más del 70%, como las pectinas, el almidón resistente, algunas gomas y también hemicelulosas.

jueves, 25 de mayo de 2017

La noche temática - La conexión intestino-cerebro

  Un mundo sin microbios
 Dietas insufribles, ejercicio diario, en ocasiones nuestro esfuerzo por perder peso, se convierte en una auténtica carrera de fondo difícil de ganar. ¿Por qué es tan difícil perder esos kilos de más? ¿Qué es lo que determina nuestro peso? La clave puede estar en los microbios que habitan en nuestro intestino. Ellos pueden ser cruciales para determinar quién es obeso y quién esbelto.
Esta Noche Temática nos acerca a los beneficios de nuestro universo microscópico
Esta Noche Temática incluye los siguientes títulos: “Hacer de tripas corazón” y “Un mundo sin microbios”.

“Hacer de tripas corazón” TP

 Dietas insufribles, ejercicio diario, en ocasiones nuestro esfuerzo por perder peso, se convierte en una auténtica carrera de fondo difícil de ganar. ¿Por qué es tan difícil perder esos kilos de más? ¿Qué es lo que determina nuestro peso? La clave puede estar en los microbios que habitan en nuestro intestino. Ellos pueden ser cruciales para determinar quién es obeso y quién esbelto.

 https://www.documaniatv.com/ciencia-y-tecnologia/hacer-de-tripas-corazon-video_debb58c41.html

UN MUNDO SIN MICROBIOS
No podría existir el mundo, o incluso la vida, sin bacterias, sin hongos, sin virus. Muchos microbiólogos están convencidos de que la obsesión actual por la esterilidad, no es solamente un esfuerzo en vano, sino que es perjudical. Las bacterias intestinales pueden influir en enfermedades neurológicas graves como el autismo, el parkinson e incluso el alzheimer. Mantener una microbiota sana y variada es una forma de protegernos contra muchas enfermedades, de la mente y también del cuerpo. Y tenerlo en cuenta podría cambiar por completo el enfoque en lo que concierne a enfermedades psiquiátricas y las terapias que se utilizan para estas enfermedades.
https://www.documaniatv.com/ciencia-y-tecnologia/un-mundo-sin-microbios-video_385728ac0.html